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El puente de Carlos: imprescindible en tu viaje de estudios a Praga
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02 abril 2017

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El puente de Carlos: imprescindible en tu viaje de estudios a Praga

Con sus 516 metros, sus 16 arcos y sus 30 estatuas de santos, el Puente de Carlos es la postal más famosa de Praga. Te contamos su historia, sus leyendas y cuándo visitarlo.

Resumen rápido

  • Lo mandó construir Carlos IV en 1357 para unir la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña; mide 516 metros y se apoya en 16 arcos.
  • Sus 30 estatuas son hoy réplicas: las originales se guardan en un museo. La más famosa es la de San Juan Nepomuceno.
  • Es peatonal y se llena muchísimo a mediodía: id al amanecer o al atardecer para disfrutarlo de verdad.

El Puente de Carlos en un viaje de fin de curso a Praga

Praga, ¡esa ciudad bohemia e idílica que tantos eligen para su viaje de fin de curso a Praga! Su monumento más fotografiado es el precioso puente que une la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña, es decir, Staré Město con Malá Strana. Recorrerlo es una de esas experiencias que definen un viaje a la capital checa.

El Puente de Carlos en un viaje de fin de curso a Praga
Puente de Carlos en Praga

Un poco de historia del Puente de Carlos

El puente lo mandó construir el rey (y emperador) Carlos IV en 1357, para sustituir al anterior puente de Judith, derribado por una inundación en 1342. Era vital, porque entonces no había otra forma de cruzar el río Moldava. Aquí va el dato que deja a todos boquiabiertos: Carlos IV, muy aficionado a la numerología, mandó colocar la primera piedra el 9 de julio de 1357 a las 5:31 de la madrugada, porque esa fecha y hora forman un palíndromo numérico (1-3-5-7-9-7-5-3-1) que, según él, daría fuerza al puente.

Las obras duraron 45 años: el puente se terminó en 1402. Durante siglos se llamó simplemente Puente de Piedra (Kamenný most); el nombre de "Puente de Carlos" no se popularizó hasta 1870, en honor a su impulsor. Al cruzarlo recorreréis 516 metros de largo por unos 10 de ancho, sobre 16 arcos, y pasaréis bajo sus torres: la de la Ciudad Vieja, a un extremo, y las dos de la Ciudad Pequeña, al otro.

El paseo es de los más animados de la ciudad: además de la arquitectura, veréis pequeños "conciertos" hechos con copas de cristal de Bohemia, retratistas y puestos donde el ámbar es el rey.

Las estatuas del Puente de Carlos

El puente está flanqueado por unas 30 estatuas de santos y patronos que reflejan la profunda devoción religiosa de la ciudad. Un detalle importante: las que veis hoy son réplicas. Las originales, esculpidas sobre todo entre los siglos XVII y XVIII, se retiraron para protegerlas y se conservan en el Lapidario del Museo Nacional checo.

Hay tres que merecen una parada especial. La de San Juan Nepomuceno, reconocible por su halo de cinco estrellas, es la más famosa del puente. La de Santa Lutgarda, considerada la de mayor valor artístico, representa una visión mística. Y el Crucifijo y Calvario, el conjunto más antiguo, con inscripciones en hebreo dorado que tienen su propia y polémica historia.

La leyenda de San Juan Nepomuceno

San Juan Nepomuceno fue un sacerdote del siglo XIV que, según la tradición, murió arrojado al Moldava desde este mismo puente por enfrentarse al rey (se dice que por no revelar los secretos de confesión de la reina). En el lugar exacto de donde lo lanzaron hay una pequeña cruz de metal en el pretil.

La tradición más extendida no es lanzar una moneda, sino tocar el relieve de bronce que hay en la base de su estatua: dice la leyenda que quien lo hace tendrá buena suerte y, sobre todo, volverá algún día a Praga. De tanto frotarlo, el bronce está pulido y brillante. Es un gesto perfecto para cerrar la visita y pedir el deseo de regresar a la ciudad.

Cuándo visitar el Puente de Carlos

  • Es solo peatonal: se cruza tranquilamente a pie, sin coches, así que podéis pararos a admirar las vistas del castillo y el río.
  • Evitad el mediodía: entre las 10:00 y las 18:00 se llena de gente. Al amanecer o al atardecer hay mucho menos público y la luz es preciosa.
  • Subid a una torre: la torre de la Ciudad Vieja se puede subir y ofrece una de las mejores panorámicas del puente y de Praga.
  • Cuidado con las carteras: al ser un punto tan concurrido conviene llevar las mochilas delante y vigilar las pertenencias.

Preguntas frecuentes sobre el Puente de Carlos

¿Cuánto mide el Puente de Carlos?+

Tiene 516 metros de largo y unos 10 de ancho, y se apoya sobre 16 arcos. Une la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña y está rematado por torres en ambos extremos.

¿Cuándo se construyó y por qué se llama así?+

Carlos IV puso la primera piedra en 1357 (en la fecha palindrómica 9/7 a las 5:31) y se terminó en 1402. Durante siglos se llamó Puente de Piedra; el nombre de Puente de Carlos se popularizó en 1870.

¿Qué leyenda hay con la estatua de San Juan Nepomuceno?+

Dice la tradición que tocar el relieve de bronce de la base de su estatua trae buena suerte y asegura que volverás a Praga. De tanto frotarlo, el bronce brilla.

¿Cuál es la mejor hora para visitar el Puente de Carlos?+

Al amanecer o al atardecer, cuando hay mucha menos gente que a mediodía y la luz sobre el río y el castillo es espectacular.

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